LA MATANZA: BOMBEROS VENDE EL CUARTEL DE RAMOS MEJÍA POR DEUDA MILLONARIA

Luego de una larga lucha y del pedido desesperado, la insitución debió poner en venta el edificio donde funciona hace años debido a la imposibilidad de pagar una deuda de 130 millones de pesos con AFIP.

La deuda data de 1992, 27 años atrás, cuando la antigua comisión directiva dejó de pagar las cargas sociales del personal contratado, en su momento alrededor de 80 personas entre cuarteleros, administrativos y empleados.

En junio del año pasado, había logrado establecer un plan de pagosde 570 mil pesos mensuales, pero debido a la caída del 40% de la recaudación de la institución en ese momento, no alcanzron a cubrir el monto de la cuota. Hoy, con la crisis económica producida por la pandemia, la situación llegó a su límite.

“Es triste y muy lamentable esta situación, pero es la única opción que nos queda por encarar dada la falta de atención de las autoridades nacionales, provinciales y municipales, que  deberían ocuparse de tomar nota de la importancia del trabajo que brinda el Bombero Voluntario en forma desinteresada a nuestra sociedad”, reza el comunicado publicado en el Facebook oficial.

Consultado por El Círculo de Periodistas, el Jefe del Cuerp o de Bomberos de La Matanza, Marcelo Rodrígues, manifestó al respecto: “la deuda nos ahoga, no nos permite crecer porque no podemos comprar nada, los elementos son importados y por tener deuda con AFIP no podemos importar. Hay bomberos que se recibieron en diciembre y no los puedo proveer de la ropa que necesitan para los servicios”.

El comandate contó que el municipio les brinda el combustible para las unidades, “pero entre tanta deuda y necesidad, eso no alcanza”. Respecto a la ex intendente de La Matanza y actual vicegobernadora bonarense Verónica Magario, Rodrígues sostuvo: ” yo tuve charlas con Verónica cuando era intendente, ella se involucró bastante y en su momento intentó hacer cosas pero en el medio se fue a gobernación y quedó un hueco que no se terminó de cerrar”. Y agregó: “Yo creo que con un poco de política y un poco de ganas de solucionar el problema, es un trámite, pero quizás ellos no lo entienden de esa manera y uno debe respetar las difrentes opiniones”.

Respecto a la deuda y al ingreso en la moratoria en el año 2018, Rodrígues resaltó: “El plan de pagos era de 60 meses; nosotros fuimos a decir que queríamos pagar, pero que no podíamos hacerlo en 60 meses, por lo que pedimos hacerlo en 120 y nunca tuvimos respuesta”.

Finalmente, se refirió al impacto que la situación tiene en la comunidad: “la gente está muy enojada, porque piensa que los políticos podrían ayudar a resolverlo de una manera más rápida, entonces se indigna ante esa situación.

“La sensación es la misma que cualquier persona puede sentir al tener que irse de su lugar de pertenencia, uno se hace y crece en un lugar así, es una segunda casa. Hay una mezcla de sentimientos entre lo que es la injusticia, el anhelo por el edificio. Tocamos fondo y queremos salir adelante,” concluyo el comandante Marcelo Rodrígues.